HISTORIA DE LA CREACION DE LAS AREAS NATURALES PROTEGIDAS EN MÉXICO
En 1876, la primer Área Natural Protegida
(ANP) de México iniciaría con la creación del Parque Nacional Desierto de los Leones
para la protección de su zona boscosa y la cual era de suma importancia para la
capital dado que abastecía de agua a sus habitantes, pero fue hasta la publicación
de la Constitución Política de 1917 en el cual se establecen las regulaciones y
limites sobre el aprovechamiento de los recursos naturales, con forme a dichas bases se
decretó el Desierto de los Leones como el primer Parque Nacional.
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| Parque Nacional Desierto de Leones, recuperado de |
El artículo 27 de la Constitución
de 1917 que establece: “La nación siempre tendrá el derecho de imponer sobre la
propiedad privada, las reglas que dicte el interés público y de reglamentar el
uso de los elementos naturales, susceptibles de apropiación de modo de distribuir
equitativamente la riqueza pública y salvaguardar su conservación.” Esta
cláusula dio los cimientos para la legislación conservacionista
posrevolucionaria de México y para que en el periodo 1917-1940 se establecieran
40 Áreas Naturales Protegidas.
En 1940, los países del
Continente Americano celebran la “Convención para la protección de la flora, de
la fauna y de las bellezas escénicas naturales de los países de América”, en la
que se definen los criterios bajo los cuales se establecerían los Parques
Nacionales y Monumentos Naturales; este acuerdo fue ratificado en México por el
Senado de la República en 1942, con lo cual nuestro país se comprometió a
cumplir los lineamientos y reglamentos estipulados en dicha convención. Pocos
años después, diversos países se organizaron alrededor del tema de la
conservación y, en 1948 en Fontainebleau, Francia se fundó la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Durante la Asamblea de Miembros
de la UICN en Varsovia, Polonia, en 1960, la UICN fue una de las primeras
organizaciones internacionales en llamar la atención ante “el impacto del
hombre y el desarrollo tecnológico moderno sobre la naturaleza y los recursos
naturales”
Con esto, a nivel mundial, se
reconoció que el conocimiento sobre la relación entre las actividades humanas,
el clima y la naturaleza era muy limitado, lo cual fue refrendado en la primera
Conferencia Mundial sobre el Clima, en 1979, conocida como la Conferencia de
Estocolmo.
A partir de los setentas la
conservación se enfocó de manera más importante a conservar la biodiversidad, a
los servicios ambientales o ecológicos y a la incorporación de las comunidades
humanas al modelo de las Reservas de la Biosfera; bajo este concepto, México en
1977 integró a la Red de Reservas del Hombre y la Biosfera (MaB, por sus siglas
en Inglés) a las Reservas Mapimí y La Michilía; poco después, en 1978, se
estableció mediante decreto la primera Reserva de la Biosfera, Montes Azules,
en la Selva Lacandona de Chiapas, a siete años de la creación del Programa El
Hombre y la Biosfera en 1971.
En la creación de esta figura de
conservación jugaron un papel fundamental el Instituto de Ecología A.C. y el
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT). Ya en 1976, los Parques
Nacionales estuvieron a cargo de la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras
Públicas (SAHOP), dentro del Área Organización y Obras de Parques Nacionales
para la Recreación.
La primera dependencia del
Gobierno Federal que se enfocó de manera específica en el medio ambiente,
surgió en 1982 con la creación de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología
(SEDUE), y fue en este periodo que se renovaron los esfuerzos por atender las
Áreas Naturales Protegidas del país; en 1983 se contrató personal para atender
estos sitios, que si bien no era suficiente, fue un primer paso para atender y
obtener información básica a nivel nacional de los Parques Nacionales y las
Reservas de la Biosfera. Poco después, en 1988 se da un importante paso al
crear la primera legislación que contempla a las Áreas Naturales Protegidas: la
Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y su
Reglamento.
Se iniciaron también entonces, las gestiones de financiamiento externo para algunas Reservas de la Biosfera con el Banco Mundial. En esta década se publicó la Estrategia Mundial de Conservación que incorpora por primera vez el término “desarrollo sostenible”; este documento elaborado por la UICN se presentó poco antes de celebrarse la Primera Conferencia Internacional sobre Reservas de la Biosfera, en Minsk (Bielorusia), en 1983. Cuatro años después, México inscribe como Patrimonio Natural Mundial la primera Área Natural Protegida, en 1987: la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, Quintana Roo.
| Reserva de la Biosfera Sian Ka'an, recuperado de |
En 1992, se crea por Acuerdo Presidencial la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), a fin de coordinar acciones y estudios sobre el conocimiento y utilización de la biodiversidad, y en 1995 el Instituto Nacional de Ecología (INE), dependiente primero de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), y después como órgano desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), para formular y conducir la política ecológica nacional. A nivel mundial, suceden grandes hitos en la historia de la conservación: en la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro, Brasil, por primera vez se reconoce que “la conservación de la diversidad biológica es del interés de toda la humanidad y que es parte integrante del proceso de desarrollo”, estableciéndose el Convenio sobre Diversidad Biológica, que entra en vigor el 29 de diciembre de 1993, En 1994, se constituye legalmente el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), organización privada sin fines de lucro, autónoma y permanente, que contribuirá para buscar el financiamiento a largo plazo de las Áreas Naturales Protegidas; en 1997, el FMCN crea el Fondo para Áreas Naturales Protegidas (FANP) como un esquema público-privado para proyectos estratégicos de conservación de la naturaleza de las Áreas Naturales Protegidas.
Con los avances logrados en los
noventas, a través de alianzas importantes nacionales e internacionales, las
Áreas Naturales Protegidas se van consolidando en el terreno institucional, y
en el año 2000 se crea la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP),
como un órgano desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (SEMARNAT), con los retos de institucionalizar e impulsar a las Áreas
Naturales Protegidas hacia su consolidación. Entre el 2000 y 2010 se da un
importante crecimiento de las Áreas Naturales Protegidas, lográndose un total
de 174 ANP, abarcando una superficie de 25.3 millones de hectáreas. Es en esta década
que, con el finde hacer más eficiente la administración de las Áreas Naturales
Protegidas, se lleva a cabo un proceso de regionalización de la , y el país se
divide en nueve regiones. En 2010, en la COP10, se establecen las Metas de
Aichi en el Plan Estratégico del Convenio de Diversidad Biológica (CDB)
2011-2020, en el cual las Áreas Naturales Protegidas juegan un papel
fundamental, ya que contribuyen de manera relevante a cada una de ellas,
demostrándose con ello el papel que juegan estos sitios en la conservación de los
ecosistemas y su biodiversidad.
En los últimos años se ha llevado
a cabo un importante proceso de consolidación de las Áreas Naturales Protegidas
de México, y actualmente se cuenta con 182 ANP que abarcan una superficie total
de 90.8 millones de hectáreas, de las cuales 10.88 por ciento corresponde a la
superficie total terrestre y de aguas continentales del territorio nacional y
22.05 por ciento del territorio marino.
En diciembre de 2016, se celebró
en Cancún, Quintana Roo, la Décimo Tercera Conferencia de la Naciones Unidas
sobre biodiversidad (COP13) en la que participaron 167 países, acordándose
acciones de integración de la biodiversidad en los sectores productivos; como
una muestra del compromiso de México para avanzar en la conservación y el
desarrollo sustentable, fue durante esta conferencia que se decretaron cuatro
nuevas Áreas Naturales Protegidas, con las cuales nuestro país cumple parcialmente
la Meta 11 de Aichi al proteger 22 por ciento de su territorio marino. Para
esta consolidación ha sido fundamental la participación de universidades y
centros de investigación, organizaciones del sector civil, agencias de
cooperación, pero sobre todo de las comunidades locales asociadas a las ANP.
Actualmente, el Fondo para Áreas Naturales Protegidas, luego de haber cumplido
20 años como un mecanismo alternativo de apoyo, fortalece las actividades de
conservación de 51 A ANP. En el contexto internacional, el reconocimiento de la
importancia de las Áreas Naturales Protegidas de México se va incrementando: 16
ANP son parte de seis Bienes Naturales de Patrimonio Mundial, seis ANP
participan en seis Bienes Culturales de Patrimonio Mundial, un ANP a un Bien
Mixto de Patrimonio Mundial, 51 ANP están incorporadas a 42 sitios de la Red
Mundial MaB de la UNESCO, y 71 humedales están inscritos en la Convención
Ramsar para la conservación de los humedales.
(SEMARNAT & CONANP, 2018)
Comisión Nacional de Áreas
Naturales Protegidas, 2018. 100 años de conservación en México: Áreas Naturales
Protegidas de México. SEMARNAT-CONANP. México 634 pág.

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